Fotoprotección

Introducción

El sol es fundamental para la vida y tiene efectos positivos sobre el organismo, como facilitar la síntesis de Vitamina D (que ayuda a absorber calcio para los huesos) o mejorar el estado de ánimo. Por otra parte, las radiaciones ultravioletas del sol (o de aparatos de sol artificial), especialmente la radiación ultravioleta A y B (UVA y UVB respectivamente) tienen también efectos negativos. Las radiaciones UVA y UVB disminuyen las defensas inmunitarias del organismo, envejecen prematuramente la piel (salen más arrugas y más manchas oscuras) y favorecen la aparición de cáncer cutáneo y de cataratas en los ojos. En este sentido, la fotoprotección es fundamental para reducir estos efectos no deseados.

La fotoprotección es más importante en individuos de piel y/o ojos claros que presentan un mayor riesgo de quemarse con el sol. Los tipos de piel según el riesgo de quemarse (fototipos) son los siguientes:

Fototipos

I II III IV
Se bronzea Nunca A veces Siempre Siempre
Se quema Siempre A veces Raramente Nunca
Color de pelo Pelirojo Rubio Castaño Negro
Color de ojos Azul Azul/Verde Gris/Marrón Marrón

Recomendaciones sobre fotoprotección

La fotoprotección no únicamente incluye aplicarse una pantalla solar en crema sino que es recomendable seguir las siguientes recomendaciones:

  1. Mantenerse a la sombra, especialmente en las horas del mediodía. Las horas de más insolación en nuestro país, en verano, son de 12 a 17 horas. Las nubes dan una protección poco más que relativa. Las nubes que más protegen son las nubes bajas y gruesas.
  2. No tomar el sol con la intención de bronzearse progresivamente. Quemarse es perjudicial pero bronzearse sin padecer quemadas solares también. Es especialmente necesario proteger a los niños del sol, dado que tienen una piel más sensible y a que gran parte de las radiaciones solares que acumulamos las recibimos durante la infancia.
  3. Cubrirse la piel con ropa para que no quede descubierta al sol.
  4. Utilizar un gorro que permita mantener cara, cabeza, orejas y cuello a la sombra.
  5. Utilizar gafas de sol que protejan tanto del UVA como del UVB. Si no bloqueamos estos rayos al 100%, las gafas pueden ser más perjudiciales que beneficiosas (con la oscuridad que dan los vidrios oscuros se dilata la pupila y pasan más rayos ultravioletas). Esto es especialmente importante en niños, y se recomienda que un óptico asesore sobre el tipo de gafa solar necesaria en cada caso.

Fotoprotectores

Son sustancias que se aplican sobre la piel para proteger de los efectos nocivos de la radiación ultravioleta.

Los fotoprotectores permiten exponerse al sol más tiempo sin padecer quemadas. El índice que evalúa cuanto tiempo de más podemos exponernos se denomina Factor de Protección Solar (SPF). Por ejemplo, si nos quemamos con una exposición solar de 15 minutos, un fotoprotector con SPF de 10 nos permitiría estar 10 veces más al sol sin quemarnos, es decir, 150 minutos (2.5 horas).

Existen 2 tipos de filtros solares:

  • Físicos: reflejan la radiación, dispersándola. Incluyen el dióxido de titanio y la mica. Son menos cosméticos que los químicos, aunque este aspecto se ha mejorado mucho en los últimos años./li>
  • Químicos: Absorben la energía de la radiación UV, transformándola en energía no perjudicial. Los más comunes son: el ácido para-aminobenzoico, los cinamates, las benzofenonas, etc.

La mayoría de fotoprotectores contienen sustancias físicas y químicas.

En general, con un SPF de 15 acostumbra a ser suficiente para la mayoría de individuos con fototipos III. En niños se recomienda empezar con un fotoprotector de SPF 20. El fotoprotector se tiene que aplicar 30-45 minutos antes de exponerse al sol. También se tendría que reaplicar 30 minutos después de iniciarse la exposición solar y después de cada baño o sudar. Se tiene que ir aplicando cada 2 horas.

Índice Ultravioleta (IUV)

El parámetro que evalúa la cantidad de radiación ultravioleta que se recibe (y que depende de factores ambientales locales, contaminación, capa de ozono, etc) se denomina índice ultravioleta o índice UV (IUV). Este índice es diferente según el area geográfica, día y hora, y se hace un cálculo diario que, en nuestro entorno, puede consultarse en la página web, del Instituto Nacional de Metereología.

El uso de fotoprotectores se tiene que adecuar en función de nuestro fototipo y de este índice, el IUV.

Fotoprotección en la infancia

  • Se tiene que fomentar el uso de camisetas, sombreros y gafas de sol (homologadas) durante el verano.
  • Limitar la exposición solar al mediodía.
  • Buscar las sombras.
  • Fotoprotectores: han de tener SPF de 20 o superiores. En niños se recomiendan fotoprotectores físicos, ya que se asocian a un menor riesgo de reacciones alérgicas y debido a que los niños absorben más los fotoprotectores químicos. Al mismo tiempo, en niños menores de 6 meses se tiene que evitar la exposición directa al sol y no se recomienda la aplicación de ningún tipo de fotoprotector tópico. La exposición solar directa también se tiene que limitar especialmente en menores de 3 años.

Compromiso social

  • Compromiso social
Entidad colaboradora

© 2006 - 2022 Parc de Salut Mar · Avíso Legal y Privacidad de datos | Política de Cookies | Accesibilidad