El Hospital del Mar ha creado la figura del
mediador cultural para favorecer las relaciones entre
médicos y población inmigrante. El importante incremento de
población extranjera que está viviendo la provincia de
Barcelona ha llevado a este centro sanitario a buscar
soluciones que mejoren el entendimiento cultural.
El constante incremento de
población inmigrante en la provincia de Barcelona ha llevado
al Hospital del Mar a crear el Servicio de Mediación Sanitario
con el objetivo de ofrecer una asistencia más cercana a este
colectivo.
El centro, que depende del Instituto
Municipal de Asistencia Sanitaria (IMAS), ofrece cobertura a
algo más de 260.000 personas residentes en las áreas de Ciudad
Vella y San Martí.
"En los últimos años se ha producido
un incremento cercano al 10 por ciento de población inmigrante
en la provincia, que ha tenido más impacto en nuestra área de
asistencia. En Ciudad Vella el 34 por ciento de los usuarios
ya son extranjeros, mientras que en San Martí ronda el 8 por
ciento", ha explicado a Diario Médico Cristina Iniesta,
directora del Hospital del Mar.
Aunque en 2000 se hizo
una prueba piloto, fue el pasado mes de junio cuando se
formalizó este programa, que depende del servicio de atención
al usuario. "Con la iniciativa no se persigue tanto promover
medidas preventivas como hacer conocedores a los inmigrantes
de los dispositivos sanitarios que tienen a su alcance. Por
ejemplo, nos interesa que sepan que en los ambulatorios pueden
recibir muy buena atención sin tener que acudir siempre al
hospital".
El centro catalán cuenta con la colaboración
de Salud y Familia, una ONG que atiende las necesidades de
niños, mujeres y familias de minorías étnicas. Según Iniesta,
"el programa de mediación va más allá de un mero servicio de
traducción. Se trata de comprender las distintas culturas de
los pacientes, entendiendo que vienen de otra comunidad y de
otra cultura".
Una figura
clave La figura del mediador facilita la
comunicación entre el médico y el paciente, ayuda en la
prevención, en la comprensión de los hábitos alimenticios de
estas comunidades, además de que colabora en la coordinación
de los dispositivos sanitarios.
Aunque por el momento
el hospital cuenta con un mediador para la comunidad árabe y
marroquí, está previsto que en noviembre se incorpore uno más
para atender a la población paquistaní y la
hindú.
Más de 300
casos Ana Sancho, responsable del Servicio de
Atención al Usuario, ha destacado que "hasta el momento hemos
realizado 317 acciones personalizadas. El 20 por ciento de los
pacientes atendidos eran inmigrantes subsaharianos; el 17 por
ciento, magrebíes; el 11 por ciento, de los países del Este, y
el 7 por ciento, sudamericanos".
Además, según Sancho,
"el programa facilita, por ejemplo, a las mujeres embarazadas
dietas traducidas a su idioma para prevenir sobrepeso o
problemas de diabetes. También tenemos pensado traducir
algunos protocolos".
Y al igual que ya sucede en otros
centros hospitalarios españoles, una de los hábitos que
intenta respetarse es el de la alimentación: "Cuando estos
pacientes están ingresados, el mediador habla con la enfermera
de planta y le indica si el enfermo es vegetariano o si no
come carne de cerdo. En la cocina intentan amoldarse a eso".