A finales del año 1999 el equipo de la Escuela de Enfermería del Mar inició un proceso de transformación paradigmática y funcional del Proyecto de Centro, aprovechando la reforma universitaria de los planes de estudios vigentes y siguiendo las recomendaciones de los expertos del mundo educativo, universitario y empresarial. Aquest canvi d'orientació afecta tant la formació pre i postgrau com a les estructures i serveis de l'Escola, i permet resignificar la seva finalitat en el lloc i moment actual. Este cambio de orientación afecta tanto a la formación pre y postgrado como las estructuras y servicios de la Escuela, y permite resignificar su finalidad en el lugar y momento actual.
Este proceso se concreta en:
El proyecto de formación pregrado de enfermería tiene como objetivo la formación de profesionales enfermeros, en cualquier ámbito donde puedan desarrollar su actividad.
Hay que entender la formación en el ámbito disciplinar de la Enfermería como un proceso que amplifica el aprendizaje del estudiante y la especialización en cuidados enfermeros, por lo que debe proporcionar un contexto formativo que garantice su desarrollo en tres ámbitos principales:
La noción de acreditación y de cualificación profesional se ha convertido en obsoleta y actualmente está ganando relevancia el concepto de competencia personal. Una competencia combina la calificación, el comportamiento social, la aptitud a trabajar en equipo, la capacidad de iniciativa y la creatividad. En el caso de organizaciones dedicadas al desarrollo de actividades de servicios, especialmente enfatizan aspectos como:
Entendemos el hecho de ser competente como saber transferir a tiempo un combinado de conocimientos, habilidades (motrices y cognitivas) y actitudes para responder eficazmente a una determinada situación, lo que requiere un alto nivel de motivación y experiencia previa frente situaciones similares.
El trabajo de reformulación y redefinición del currículo de enfermería ha permitido formular las metacompetències que debe poseer cualquier diplomado y que deben poder desarrollarse en cualquier contexto de cuidados enfermeros (hospitalario, sociosanitario, comunitario, etc.) Para tener cuidado de las personas en los diferentes momentos evolutivos y críticos de su vida (niños, adultos, ancianos, etc.), catalogando-las bajo cuatro categorías:
Programas formativos para responder a las necesidades de los profesionales y de las Instituciones.
Con esta finalidad, los programas de posgrado se construyen a partir de la detección de las necesidades explícitas y latentes que se detectan en el entorno. Por ello, la interacción con los responsables de las instituciones, con los recién graduados y las enfermeras que están desarrollando su labor profesional, es esencial en el diseño de la formación que se oferta.
A grandes rasgos estas líneas formativas se concretan en:
Metodología docente para enseñar y aprender la ciencia y arte de la Enfermería
El modelo pedagógico a adoptar será la redefinición de los contenidos de la formación enfermera partiendo de los objetivos de aprendizaje que requieren cada una de las categorías competenciales definidas por los profesionales enfermeros. Estas competencias se refieren a los saberes que hay que combinar y movilizar en cada acción profesional (conocimientos, habilidades y actitudes) y que conlleva adoptar una metodología didáctica que favorezca el aprendizaje de los objetivos propuestos en la formación y considere los diferentes estilos de aprendizaje de cada estudiante y lo conduzca hacia el autoaprendizaje.
Otro concepto es el de proceso, dado que la formación y el aprendizaje son un continuum dinámico y único, donde cada situación de aprendizaje se presenta diferente para los individuos que participan.
Modelo organizativo y funcional para alcanzar el nivel de calidad descrito.
Las instituciones educativas cuando se refieren a clientes externos, diferencian dos conceptos. Por un lado el cliente inmediato, el alumno, y por otro, el cliente final, es decir la sociedad, la institución asistencial y la profesión.
Sin embargo debe considerarse que en el transcurso de todo el servicio educativo intervienen diferentes colectivos profesionales (administrativos, bibliotecarios, docentes, gestores, etc.) Que configuran diferentes subsistemas interrelacionados entre ellos y se convierten en clientes y proveedores sobre el proceso de formación, como por ejemplo los servicios de apoyo a la formación en relación a cada profesor y al equipo docente. En este caso se define un tercer concepto de cliente, el "cliente interno"del sistema escuela.
Ciertamente, en el ámbito formativo el núcleo es la educación, pero no debe olvidarse que hay que proveerle de un contexto y de unas condiciones que le sean favorables, lo que remite a todos aquellos procesos (gestión , evaluación, administración, mantenimiento, etc.) y subprocesos que tienen que dar apoyo al núcleo principal. Sin embargo, se llaman procesos de apoyo del proceso principal, cada uno es dirigido y controlado por una persona y que responde a las demandas de otros que pasarán a entenderse como a sus clientes inmediatos.
Aparecen así diferentes servicios, en el sentido de dar servicio a más que restar al servicio de. Dar servicio implica que hay alguien que provee, otro que elabora y es responsable del proceso, y un tercero que lo recibe y por lo tanto es su cliente.
La Escuela es, como toda organización, un sistema que nace, crece y evoluciona gracias a su buen funcionamiento. Es un sistema vivo, en el sentido biológico del término; todos sus elementos, órganos y subsistemas trabajan en vistas de una misma finalidad y ésta es la que da sentido a su existencia. Este objetivo general se hace operativo en desglosarse en objetivos más concretos que dirigeixent y unifican los elementos de cada subsitema y del equipo de trabajo. La génesis de competencias en el campo educativo nos remite a la idea de servicio más que a la de producto. Se trata de lo que se llama servucción para el servicio educativo se consume al mismo tiempo que se elabora, así que es muy difícil separar y diferenciar, bajo este punto de vista, la educación y formación del aprendizaje. El papel de la Escuela no debe limitarse sólo a la formación de pregrado, sino que debe extender a la formación continuada y permanente de los postgraduados.
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